Borja, así le llaman. Le llaman así porque ese es su nombre... o eso dice. Borja Pascual. Volvió a nacer el día 21 de julio de 1987 y, como era costumbre en él, lo hizo desnudo. De largas y lujuriosas melenas heavys, figura espigada, gafas cromadas y vestuario entre lo dark y el hard rockero, Borja se pasea por el mundo haciendo gala de su gran habilidad para no enterarse de nada. De hecho, ahora mismo está escribiendo su propia definición y ni lo sabe. Su carácter alterna entre la alegría estupidizante y el estado tipo Becker, donde se caga en todo. Su definición es FRIKI. Asín, con mayúsculas y todo.
Como en toda productora independiente (es decir, sin un puto duro, seamos sinceros), Borja es un "hombre para todo". Monta las películas, hace de director de fotografía, opera la cámara, escribe guiones (de hecho, no permite que se escriba ningún guión sin que antes pase por él), hace pizzas, actúa (casi siempre personajes principales), es el técnico de efectos especiales pero, por encima de todo, dirige. Es uno de los dos directores de LandLegends y suele ser famosa su habilidad para llevar a los actores a golpe de pito.
Friki refriki del cine, adorador de Clint Eastwood, de Quentin Tarantino y de Ridley Scott. Le encantan los cómics, las novelas de ciencia ficción cyberpunk (se confiesa fan de William Gibson) y los Monty Python. Le gusta la música heavy (salvo las canciones tipo "eructo"), étnica, new age, hard rock, clásica y Ayumi Hamasaki (¡¡¡!!!!). Odia los directores videocliperos, las películas excesivamente largas, las escenas oníricas y las películas sin guión. También odia a los "intelectuales" (listillos pedantes), tanto del cine como de la política, y a los borregos. Quizá por eso también odie todo aquello que le guste a la mayoría de la gente.
Contraluz, voces en off, saltos en el tiempo al inicio de la película, muchos contrapicados y mucho cuidado de la iluminación y la estética.