El 4 de agosto de 1984, desafiando al Gran Hermano, nació la semilla del Ragnarok, el señor del gore, el maestro del cine de serie Z. Y también nació Ricardo. Hablemos de él: Ricardo es, a su manera y a la de los demás, especial. De porte imponente, siempre llevando su mochila en la espalda, provoca sexualmente a todos los que están a su alrededor cuando se contonea. Es tal el apego de Ricardo a su mochila que los demás pensamos que ahí lleva su alma o, por lo menos, la de Marsellus Wallace. Lo que siempre se puede decir de Ricardo, dejando de lado su sex-appeal incuestionable, su inquietante capacidad para imitar el sonido de los Nazgul y su apego a esa mochila QUE ESTÁ VACÍA SIEMPRE, es que es friki... friki. Tan friki que es, sin duda alguna, uno de los miembros más talentosos de LandLegends Productions.
Además de la mascota de la productora (dado su parecido a Totoro), es director, escritor, actor reticente y ayudante de producción (Lleva la pértiga del micrófono, empuja travellings y, básicamente, hace lo que le pidan por el bien de la producción). Su debut en LandLegends queda marcado cuando dirigió el cortometraje de 30 segundos "Calle Seol". Desde entonces, es imprescindible miembro de las reuniones de dirección.
Heavy Metal, sobre todo Manowar (el muy cerdo ha estado en un concierto de ellos y todo. Le odiamos y envidiamos por ello). De cine, él adora de una forma enfermiza el cine oriental, sobre todo al ENFERMO de Takashi Miike. ¿Por qué adora Ricardo a un director tan enfermo? La respuesta, querido Watson, es 42. También le encanta el cine de zombies y de serie Z, así como el slasher. Le tiene mucho cariño a Freddy Kruegger porque Pesadilla en Elm Street fue la primera película que vio en su vida (¡¡¡!!!). Sus directores favoritos, aparte de Takashi Miike, son Kitano, Kurosawa, Scorsese, Johnny To y Sergio Leone. Es toda una enciclopedia sobre estos temas. Así es Ricardo y así se lo hemos contado.
Sus historias siempre las protagonizan chicas o, al menos, adquieren mucho protagonismo. Sus cortometrajes se convierten mágicamente en mediometrajes y largometrajes y le encantan los planos estilo Spaghetti Western.